sábado, 20 de abril de 2019

Y se fue

Y se fue,

Como se iban los suspiros al anochecer.
Como el beso llega a su final.

Se fue,

Sin poder evitar el auge de la soledad.
Cerrando despedidas.

Se fue,

Dejando una lágrima eterna y el corazón 
en mil pedazos.

Se fue,

Con un recuerdo bajo el brazo y dos palabras al oído.
Con mi llanto.

Se fue,

Y dejó a la vida sin luz y a mí sin vida.

Se fue, se fue, se fue...

Y no, nunca se ha ido.

Pero se fue...



sábado, 13 de abril de 2019

A veces

Cuando solo había vapor
y la noche fue lujuria
Cuando lo del beso quedó atrás
y pasamos a las mordidas.
Cuando los gemidos sucumbieron
y las palabras sobraban.

Cuando vi que solo era eso
que no había más camino.
Cuando quise besar
y no hubo labios.
Cuando quise darme cuenta
ya era tarde.

Es entonces cuando comprendí
que a veces solo hay eso.
A veces los besos no saben a piel
y las caricias dejan de importar.

A veces, solo a veces
no hay sentimiento.

sábado, 6 de abril de 2019

Hicimos un trato

Hicimos un trato,
aquel de querernos por siempre,
el que quisimos cumplir.
El que olvidamos.

Hicimos un trato,
donde nos olvidábamos del tiempo,
nos olvidábamos del porqué
y hasta de la respuesta.

Hicimos un trato,
sin candado ni puente en Sevilla,
sin recordatorios anuales,
sin... sin verdad.

Hicimos un trato,
con ventanas, pero sin aire,
sin amuletos ni suerte.
Sin palabra.



viernes, 5 de abril de 2019

Una foto sonriendo

Ayer me hice una foto sonriendo, de este tipo de fotos en las que posas sonriendo como si alguien te hubiese contado un chiste, pues esa, y la verdad es que no era pose, realmente estaba sonriendo de verdad, recordando y sabiendo que lo que viene es bueno, es verdad.

Os pensaréis que a qué viene esto, pues que me siento genial en esta etapa de mi vida, no es diferente pero sí lo es mi manera de afrontarla, es decir, miro a la vida con esa sonrisa de la foto.

Es importante madurar, aprender y en ese proceso estamos constantemente. Siempre estamos aprendiendo. De todo y todos.

Qué bonito e importante es estar bien con tu entorno y contigo mismo.

El texto de la foto decía algo así como: "Sé feliz, hazte feliz"

viernes, 29 de marzo de 2019

Felicidades.

Felicidades,
aunque la vela que se apagó
no se volvió a prender más.

Aunque el susurro quedó solo en eso.

Felicidades,
aunque la mañana no volvió a brillar 
como cuando me sonreías.

Como cuando me mirabas.

Felicidades,
porque hiciste de mí lo que soy.
Fui de ti.

Sigo aquella imagen del espejo.

Felicidades,
porque mientras yo respire
tú lo harás, conmigo.

Como siempre te dije.


sábado, 23 de marzo de 2019

Aunque no lo creas




Aunque no lo creas,
no he dejado de mirarte
de seguir tu olor, donde sea.
No he movido nada
ni siquiera esa camiseta
sí, la verde.

Aunque no lo creas,
sigo sin poder oir esa canción
sí, la del 2009.
Sigo pensando en los errores
en cómo corregirlos.

Pero aunque no lo creas...
Es lo mejor que podría pasar
no olerte ni verte
no mover tus camisetas
ni siquiera la verde.

Porque aunque no lo creas
no quiero escuchar esas canciones
ni siquiera la del 2009.
Y no quiero corregir errores
al menos por mi parte.

Es que.. aunque no lo creas...
No he dejado de quererte.


domingo, 24 de febrero de 2019

¿Paramos ya?

¿Sabéis esa sensación cuándo alguien tiene gestos feos hacia tu persona?

Pues hoy lo estuve hablando con una amiga y he profundizado mucho en el tema ya que me pilla de cerca. ¿la conclusión? pues esta:

Tenemos que quitarnos mochilas de la espalda, hay personas a las que conoces de muchos años y nos unen esas experiencias de años pero no por ello debemos consentir y perdonar ciertas actitudes totalmente fuera de lugar e injustificables como hacer sentir mal a un amigo/a y, mucho menos, sin motivo alguno.

Creo que, a veces, es muy aconsejable deshacernos de mochilas que solo son peso en la espalda y que no aportan tanto como para compensar el malestar. Repito, da igual los años que hace que conoces a una persona, parece ser que nunca llegas a conocerla, por lo que sino aporta pues aparte.

Hace años que dejé de creer en personas soberbias y sin ningún tipo de autocrítica. yo comprendo que es más fácil culpar a otro de tus errores pero ya somos mayorcitos para reconocer cuando la hemos cagado, o eso creo.

Por otro lado, la parte opuesta, a veces aparecen personas de la nada, de un día para otro, y consiguen ser fundamentales e irremplazables en tu vida, en tu momento. 

Hace años que dejé de arrepentirme de mis decisiones porque cuando tomo una decisión es porque en ese momento es lo que he visto más adecuado y la llevo hasta el final, siempre con mis principios y aceptando los errores.

Querámonos tanto como para quitar a personas que no te sacan sonrisas.

pues sí, porque sí y porque me da la gana.







PD: no utilizar a personas solo para beneficio propio, son personas, recordémoslo.




"No aislemos, intervengamos."