Hoy tras mantener una interesantísima conversación con algún que otro amigo/a he estado reflexionando sobre la soledad en el mundo, pero la soledad me refiero a la estancia en la tierra de vivos y muertos o solo vivos.
Estuvimos hablando sobre extrañas sensaciones que algunos hemos sentido y sobre sombras o presencias que hemos o creemos haber sentido, pero... ¿son reales o frutos de una desesperada necesidad de sentirlas?
A veces me paro a pensar si esas extrañas o no tan extrañas presencias no son formas de manifestarse o de decir algo de alguien que se fue pero aún sigue cerca, no sería tan descabellado ¿no?
Pero, ¿y si solo fuesen manifestaciones de energías ajena a todo mi planteamiento anterior?
Realmente es cierto que existen diversas pruebas, por llamarlo así, de que se escuchan lamentos, voces...
que se ven sombras, luces...
¿Pero que hay de cierto en todo ello?
¿Debemos seguir creyendo en precencias extrañas? ¿y en todos esos programas de sucesos paranormales?
¿O por el contrario debemos pensar que tras la muerte no existe nada más que unas cenizas en un tarrito mono o un cuerpo bajo tierra?
Tras estas reflexiones llego a la conclusión que mis palabras no son el testamento pero de mi pensamiento si soy dueño, por lo que cada persona debe creer y mostrar su posición, si quiere, sobre lo que verdaderamente cree.
Pero sí es cierto un dicho muy antíguo: "Hay que tenerle mas miedo a los vivos que a los muertos"

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