lunes, 1 de octubre de 2012

A esa personita

A esa personita que aún le cuesta adaptarse al mundo que ha llegado hace pocas horas tengo algo que decirle.

Incluso antes de verle ya me temblaban las manos y me imaginaba como podría ser, incluso como sonaría su llanto, seguramente mejor que cualquier canción que hubiese escuchado jamás.

Durante nueve meses esperé con gran ansiedad al momento de poner ver su sonrisa y su color de ojos.

Como cabía esperar me sorprendes y me emociono mucho más de lo que me pude llegar a esperar, eres esa personita que me va a hacer sonreir siempre y la que me hará recordar que siempre tendré un motivo para ser feliz: tú.

Cuando tuve entre mis brazos su cuerpo tan pequeño, frágil y libre de cualquier maldad pude comprender el gran valor de ser persona ante todo y la gran fortaleza de ser tan pequeño y hacer provocar tanta felicidad en cada uno de sus bostezos y en cada pequeña sonrisa que esbozas cuando algun dedo roza tu piel.

Hay momentos en la vida que reflexionamos sobre si venimos, si vamos, si hacemos las cosas bien, si no logramos lo que nos proponemos... pero llegaste tú y pude observar como me daba igual conseguir o no un trabajo pronto o poder seguir adelante con cualquiera de mis propósitos, solo pedía con todas mis fuerzas, con todas, que nunca jamás te ocurriese algo y que apareciera en tu vida una persona que te ate a este mundo para todos y cada uno de tus días como has aparecido tú en la mía apoderandote de todos y cada uno de mis pensamientos y todos mis momentos.

A esa personita tengo que decirle que me hace eternamente feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"No aislemos, intervengamos."