El sábado tuvo lugar el acontecimiento musical gay por excelencia: Eurovisión.
Yo no pude o no quise verlo, me esperaba realmente la calificación final, de la cual no culpo al grupo, que realmente hizo lo que pudo y lo que ofreció desde un primer momento pero ¿realmente los que eligieron este grupo no se pudieron imaginar este fracaso tan rotundo?
Sabemos que cualquiera que fuese este año estaría en entredicho debido a la maravillosa y espectacular actuación de la gran Pastora Soler, pero hombre tampoco hay que bajar tanto el listón.
Era de suponer que El sueño de Morfeo no iba a dar una actuación digna de un festival de este calibre por lo que tampoco pusieron empeño en la puesta en escena, que para ser sinceros fue de muy poco nivel ni ensayo.
Eurovisión es Euro-visión, es decir, el espectáculo tiene una gran importancia, Pastora Soler no tuvo la necesidad de un gran espectáculo porque su voz es un gran espectáculo pero cuando de voz andamos muy pachuchos, por decirlo de forma suave, hayq ue potenciar el espectáculo y dar diversión. Tocar una lámpara y que se ponga amarilla y a su vez que se alumbren muchas más fue lo más destacado de una actuación en un festival tan importante.
El año pasado España logró lavar la imagen del país en cuanto al festival llevando a Pastora, tendremos que volver a apostar fuerte el año que viene si queremos dejar de ser el refiero de toda Europa, y ya no solo me refiero a Eurovisión.
Reconozco que mi pensamiento es: Si no ganamos que Rosa aquel maravilloso 2002, no ganaremos jamás. aquel año se esmeraron en dar publicidad, llevaron una gran voz, un gran sentimiento y una gran apuesta.
Espero que esto tenga algo positivo para el grupo, el cual reconozco que en alguna ocasión he escuchado alguna que otra de sus canciones.
Opino que la canción ganadora tampoco es cosa del otro mundo, una muy simple con otra gaita, para mí la actuación realmente ganadora es Azerbaiján. A continuación pongo el vídeo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario